El bosque de las Landas, ese inmenso pinar

El bosque artificial más grande de Europa occidental sigue el Atlántico, desde el estuario de la Gironde hasta Hossegor, y hacia las tierras de Adour y el Garona en el interior, a unos kilómetros de Nérac. A este emblemático bosque de las Landas lo llaman también la Pignada, del gascón Pinhadar, que, como puedes imaginar, significa «pinar». En realidad, este millón de hectáreas está formado también por otras especies, como robles y encinas en el lado de las dunas, alisos y sauces en las zonas húmedas cerca de los estanques y de las corrientes de agua. Está lejos de ser un pinar monótono ya que alberga todo tipo de árboles.
 

Pequeña historia del bosque landés

Una parte del bosque de las Landas tiene un origen natural pero gran parte de su territorio es obra de los habitantes de la zona. En el siglo XIX, una gran parte de las Landas todavía era una zona rural húmeda que dio la famosa imagen del pastor sobre zancos. Pero las dunas del litoral, móviles, seguían avanzando hacia la tierra por acción de los vientos del mar, así que se decidió crear un bosque para detener el proceso. La forma de vida agrícola y pastoral que caracterizaba las Landas del siglo XIX pasó a dedicarse a la explotación de la resina de pino. Esta fue la actividad dominante en el territorio de las Landas hasta mediados del siglo XX, cuando los productos derivados de la resina pasaron a ser derivados del petróleo. El bosque de las Landas siguió experimentando cambios hasta la segunda mitad del siglo XX cuando pasó por varios incendios. Se reforestó para evitar que se propagara el fuego creando numerosos cortafuegos. Y esta estructura es la que permite que haya amplios paseos y zonas de paso por las que deambular o montar en bicicleta.

Un bosque de ocio

Aunque el bosque de las Landas se explota en parte por la madera que sirve para carpintería y papelería, tiene una vocación recreativa. Actualmente es un elemento natural emblemático de las Landas que es tan atractivo como el oceáno. Los senderos que lo recorren propician magníficas excursiones en bicicleta y paseos. Hay una red de carril bici marcado que puedes recorrer en familia desde el camping en las Landas y, durante el paseo, verás una flora y una fauna de gran riqueza: orquídeas salvajes, hibisco de la marisma, nutrias, tortugas o grullas. El bosque de las Landas es un terreno de juego inabarcable para los amantes del ocio al aire libre. Aquí puedes hacer hípica, circuitos de aventura, quad, marcha, correr o salir a la naturaleza.